GESTIÓN DEL TIEMPO: administrarnos nosotros mismos

Descripción:-

Hace unos días, tuve la suerte de poder asistir a una conferencia de Victor Küppers, por el que siento gran admiración. En esa conferencia, distinguió dos tipos de personas: Personas Bombilla y Personas Sin Luz.

Verdaderamente, si observamos por la calle a las personas, nos damos cuenta que así es.

Todos tenemos a esa persona conocida, que a pesar de tener miles de cosas entre manos, nos transmite paz, nos da calor de bombilla cuando estamos con ella. No cabe duda que este tipo de personas, valoran y controlan el factor tiempo.

Y es que, nos pasamos la vida persiguiendo resultados, con listas de tareas a realizar, con agendas repletas de actividades urgentes, poniendo por encima de las relaciones humanas las cosas y el tiempo.

¿Y si en lugar de marcarnos los objetivos por la línea cosas/tiempo, los marcamos por administrarnos nosotros mismos, en función de las expectativas propias como persona?

Küppers también hizo mención a mi gran maestro, Stephen Covey, resumiendo lo que éste enseñó en vida, con una especie de trabalenguas:

“Lo más importante en la vida, es que lo más importante tiene que ser lo más importante”.

¿Sabemos distinguir lo urgente de lo importante?

Urgente es aquello que nos apremia, nos crea tensión, la mayoría de las veces es impuesto por otros: corresponde a sus expectativas. Por eso, la mayoría de las veces, se puede delegar.

Importante es aquello que no nos apremia, pero forma parte de mi misión, de mis valores, de mis expectativas. Es algo muy mío, por eso NO puedo delegarlo.

Para saber qué es lo importante en mi vida tenemos que dedicar un tiempo a la reflexión. Tiempo para pensar, para mirarse hacia adentro, para tener muy claro ¿Quién soy? ¿A dónde quiero ir?

Hay muchas maneras de conseguir este autoconocimiento. Una de ellas, es el coaching.

El coach es un profesional que trabaja con las personas, con sus valores, con sus creencias, con sus emociones, para que logren sus objetivos personales.

Os animo a que reflexionéis. Si no lo habéis hecho nunca, empezad. Si no sabéis y queréis, pedid ayuda.

Cuando conocemos nuestra misión, nuestros principios y nuestros valores, nos administramos nosotros mismos, y esa fuerza interior, es la que nos ayuda a priorizar; nos empuja a decir que NO; nos hace ver lo bueno que es delegar y nos hace despreocuparnos de lo que piensen los demás.

Artículo escrito por Rosana Benítez, Diplomada en Nutrición Humana y Dietética y Experta en Coaching personal, familiar y ejecutivo. Ha trabajado en diferentes proyectos de investigación en el campo de la Nutrición y la Dieta Mediterránea. Actualmente trabaja en proyectos de gestión del hogar, ayudando a las familias en esta apasionante tarea.

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