Truco para conservar el queso fresco en la nevera

Descripción:

Conservar el queso fresco en buenas condiciones es clave para que podamos consumirlo con seguridad y manteniendo su sabor. Si no lo hacemos, corremos el riesgo de que se estropee demasiado pronto.

El queso fresco es una variedad de lácteo blando que retiene gran cantidad de suero y no posee un proceso de maduración o curación como ocurre con otros quesos. Es un alimento saludable, natural y rico en potasio. Puedes consumirlo tanto en platos salados, como acompañado de miel, membrillo o nueces de postre.

Cómo conservar:

La conservación del queso fresco  es muy importante, hay que mantenerlo en perfectas condiciones siempre en la nevera para que esté en buen estado y evitar que se oxide. Este queso tipo "Burgos" se recomienda consumir en los días posteriores a su compra. Hay un truco para que se mantenga mucho mejor mientras lo tienes en la nevera, me lo dio un quesero estupendo cuando le compre una pieza grande y buenísima en un mercado de Zarautz, en Guipúzcoa. Te cuento sus consejos.

Consejos:

  1. Cuando abras el queso, sácalo del envase y ponlo en un táper o recipiente tapado.
  2. Quita el suero y añade agua en su lugar. Puedes poner una pizca muy pequeña de sal (es opcional). Cubre el queso totalmente de agua, cierra el táper y guárdalo en la nevera.
  3. Cambia el agua todos los días. El queso siempre debe mantenerse cubierto de agua limpia.
  4. Cuando consumas una porción, cambia el agua, vuelve a cubrirlo y guárdalo de nuevo en la nevera.
Verás que tu queso fresco no pierde sabor en los días posteriores y se conservara mucho mejor.  

El autor

Marta Blasco


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